El Àrea d’Acció Climàtica i Transició Energètica de la Gerència de Serveis de Medi Ambient de la Diputación de Barcelona ha aprobado el 22 de abril un modelo de ordenanza reguladora de contaminación odorífera. Esta nueva normativa introduce instrumentos y metodologías de control, con la intención de mejorar el impacto por olor en las ciudades y pueblos de la provincia de Barcelona. Sin embargo, ha generado controversias y críticas del grupo de desarrollo de la ordenanza tipo de olor de la AMIGO.
La ordenanza reguladora de contaminación odorifera define la unidad de medida del olor como "unidad de olor europea" (ouE) y propone el uso de un olfatómetro de campo para evaluar esta unidad. No obstante, ha rebautizado la técnica como "olfatometría dinámica de campo", lo que puede causar confusión entre personas no especializadas en el tema. Cabe destacar que, a día de hoy, no existe aún ningun estandar ISO, EN o UNE que regule esta metodología.

