Recientemente, Italia ha introducido la norma UNI/TR 11917:2023, marcando un hito significativo en la gestión de residuos con el objetivo de abordar diversas preocupaciones ambientales asociadas a la recolección de biogás en vertederos. Este nuevo estándar italiano, publicado en julio, incluye disposiciones específicas centradas en las emisiones de olor.
El malestar inicial experimentado en las proximidades de un vertedero se debe principalmente a la emisión de olor causados por microcomponentes olfativos específicos presentes en el biogás. Estos componentes incluyen ésteres, compuestos de azufre (como el sulfuro de hidrógeno), alquilbencenos, limoneno, mercaptanos, putrescina, tiofenoles, tioalcoholes, tioácidos, poliaminas y varios hidrocarburos que se liberan en la atmósfera. El flujo de biogás no recolectado dispersa estos microcomponentes perceptibles por el olfato en el aire, y los factores meteorológicos los transportan por la zona circundante.

