Australia ha adoptado recientemente la norma EN 13725:2022 para la medición de olor, alineando su metodología con la última norma europea. La nueva AS EN 13725:2025 sustituye a la antigua AS/NZS 4323.3:2001, que se basaba en la norma europea de 2003. El cambio introduce actualizaciones en la calibración, la evaluación de la incertidumbre y los procedimientos de muestreo.
Para quienes se dedican a la vigilancia ambiental y la evaluación de olor, es importante comprender esta actualización. La adopción de una norma transpuesta significa que Australia utiliza ahora la misma metodología que Europa, lo que garantiza la coherencia de las mediciones.

